El traje del millón de dólares

El traje espacial es una sofisticada máquina antropomórfica, fruto de muchos años de investigación.

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Escenas de seres humanos haciendo caminatas espaciales, como las que recientemente recreó la película ‘Gravity’, fueron, durante muchos años, acontecimientos que solo tuvieron cabida en la ciencia ficción. A estas operaciones, que llevan a cabo fuera del entorno de la nave, se les conoce como Actividad Extra-Vehicular (EVA, por sus siglas en inglés).

El primer paseo espacial fue hecho por el cosmonauta soviético Alexei Leonov, en 1965, y hoy se efectúan con bastante frecuencia. Aunque sean ahora una actividad rutinaria, las salidas de los astronautas al espacio exterior bajo condiciones extremas, siguen poniendo a prueba la tecnología y, junto con el astronauta, el gran protagonista es el traje espacial.

El traje espacial es una sofisticada máquina antropomórfica cuyo diseño es fruto de años de investigación y pruebas exigentes. Para sus portadores, estas modernas vestimentas, que pueden costar millones de dólares, representan el elemento que los mantiene con vida y les permite hacer su trabajo en el espacio: sin gravedad, con cambios de temperatura que van de -180 a 122 ºC, en ausencia de la presión atmosférica, y con alta radiación.

Solamente la falta de presión haría que en 15 segundos un ser humano perdiera la conciencia y muriera, como sucedió en un accidente en 1971, cuando tres tripulantes rusos perdieron la vida por la despresurización de la nave Soyuz.

El traje debe combinar perfectamente la funcionalidad con la comodidad, algo complicado teniendo en cuenta que el peso promedio de uno actual puede rondar los 130 kilos, aunque en realidad los astronautas no los sienten tan pesados debido a la falta de gravedad. Dentro del traje el astronauta cuenta incluso con un baño incorporado, pues tienen sistemas de almacenamiento de desechos sólidos y líquidos para casos de urgencia.

Un nuevo modelo, el BioSuit, podría revolucionar el concepto del traje espacial, acabando con la presurización con gas e implementando un traje ceñido al cuerpo, que lo envuelve en capas de material apretado y ejerce una presión mecánica que contrarresta la falta de presión en el espacio exterior. Es una especia de segunda piel.

La vestimenta para el espacio, además de los trajes usados en las EVA, incluye también otros tipos de trajes usados dentro de los vehículos espaciales, que proveen principalmente el sistema de presión estable, en caso de despresurización de la nave, y que son esenciales para el lanzamiento y el regreso a Tierra de los astronautas.

Publicado en el diario El Tiempo el 9 de septiembre de 2014.

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